Este es un tema muy polémico a nivel nacional y también mundial, en el que hay opiniones encontradas; opiniones de la comunidad LGBTTTI, opiniones del Estado, opiniones científicas, opiniones del clero. ¿No se supone que a fin de cuentas se trata de ser feliz?, ¿cuál es el temor o controversia?, ¿cuál es la diferencia entre las uniones libres y los matrimonios?.
Los puntos fundamentales que no se deberían olvidar son:
Para pertenecer a una sociedad hay que cumplir con las leyes que la sostienen, aunque claro, quizá una ley sea mutable. Si se pertenece a una comunidad pequeña dentro de una sociedad inmensa, hay que respetar las leyes que rigen a cada una.
Uno de los hechos que se celebran con el “bicentenario” es la separación Estado- Iglesia, misma separación que se esta olvidando, con tanta queja del Vaticano o de la iglesia mexicana, quienes se encargan de detener muchos cambios en el país, quienes piden el 10% del salario mínimo de los mexicanos, quienes critican y se esconde tras su imagen, ¡hipócritas!, quienes fomentan la discriminación refiriéndose a la comunidad como promiscua (el burro hablando de orejas), terroristas a la palabra de Dios, pecadores (el cielo es muy tranquilo para mi), etc. Ese “bicentenario” en el que todos están orgullosos de ser los esclavos de los vecinos del norte, mientras se sigue batallando en una revolución inconclusa que, aunque la ciudad de México es muy liberal, también está totalmente contaminada de corrupción, mentiras del gobierno y de los medios de comunicación y sobretodo de personas que insisten seguir en el marco de la ignorancia.
En el 2006, se aprobó la Ley de Sociedades de Convivencia, la cual ya permite que una pareja viva bajo el mandato de la ley, que dos personas compartan un mismo techo, que dos personas compartan sus bienes, el derecho a heredar e inclusive recibir la tutela. Convenientemente, esta ley ha sido utilizada más por parejas heterosexuales que homosexuales, sin embargo, da derechos similares a las del matrimonio. Ahora, ¿Cuál es la diferencia entre las leyes de convivencia y el matrimonio gay?, ¿un papel?, mismo que se tiene que pagar y si te separas volver a pagar (aunque es mas barato el divorcio), reconocimiento ante la ley, primer paso para la adopción.
Claramente se ve como, desde la aprobación de las sociedades de convivencia, inclusive un poco antes, muchas parejas ya se sentían libres de transitar por la calle de manera libre, NO exhibiéndose, simplemente una pareja mas en la calle; actualmente con el matrimonio, toca dar el siguiente paso, donde poco a poco se ira permitiendo mas, por ende, menos discriminación en la calle, estudio, trabajo, hogar, etc. Mucha gente piensa que es una manera de exhibición, eso es porque nos tienen en una imagen burlesca, probablemente causada por la Marcha Gay (que se realiza cada junio) que ya ha perdido su propósito de ser ya que los asistentes actuales solo se preocupan por ir a hacer “fiesta” mas no a pedir los derechos que como comunidad se merecen.
Otros motivos que da la gente para no aceptar el matrimonio entre parejas del mismo sexo, son las definiciones que siempre nos han dado sobre la palabra “matrimonio” en las que se pone como característica obligada la “procreación, reproducción o perpetuación de la especie”. Pero quizá, la adopción como derecho a personas del mismo sexo, pueda verse como una respuesta alternativa hacia la sobrepoblación y/o pobreza que se afronta en las grandes ciudades. Se dice que la comunidad es portadora del VIH, sin embargo, es la comunidad quien más anda difundiendo la información sobre la enfermedad y formas de prevenirla, no solo hablando sexualmente, sino todos los medios de transmisión. También se conocen personas “de closet” que mantienen una familia “heterosexual”, porque no pudieron sentirse seguros de dejar de estar escondidos por la sociedad tan aprensiva, como dicen en un capitulo de una serie –“if you have feelings for a girlfriend, it doesn’t mean you have to act on them”-; al parecer es el lema que siguen muchas parejas “closeteras”.
Gran parte de quienes aprueban el matrimonio entre parejas del mismo sexo (personas fuera de la comunidad LGBTTTI), no aprueban la adopción de niños por parte de estos. ¿Motivos?, “quienes crezcan en un seno familiar homosexual pensaran que ser homosexual es lo normal”, “boom de pecadores”, discriminación al menor, por ende, probable daño psicológico. ¿Causas?, ignorancia, falta de educación, temor a lo que no es “normal”. Yo quisiera saber, quiénes nacemos en un seno familiar heterosexual, ¿por que nuestra orientación sexual cambia?. Todos en nuestras vidas hemos sufrido discriminación por uno u otro motivo, inclusive de las personas más cercanas. De la misma manera, se debe recordar que se dice que el fruto de una relación homosexual puede tener mal “trastornos” o problemas para desenvolverse, pero no se ven los casos, jóvenes producto de relaciones heterosexuales que desarrollan verdaderos trastornos como la pedofilia, zoofilia, entre otros, o que son asesinos, criminales de algún otro ramo.
La adopción da una posibilidad de formar una familia, una familia cuyo resultado fue un deseo y no un accidente. Es una opción para que, a la luz, niños cuyas opciones de ser feliz, que ahora están limitadas, se convierta en un niño libre, con las posibilidades que tienen los demás.
Finalmente, no entiendo, ¿por qué si, día a día, se lucha por una sociedad equitativa, se sigue discriminando?. Lo bello de una sociedad humana, como del resto del mundo en que vivimos, se llama DIVERSIDAD, concepto para el cual solo se necesita estar con la mente abierta y estar dispuesto al respeto. En nada afecta que una pareja del mismo sexo este entre puras parejas heterosexuales, si la gente no lo aprueba, ¿por qué nosotros hemos de cambiar?.
Personalmente, opino que es fascinante dejarse de esconder. Seguimos siendo personas, seguimos siendo parte de la misma especie, a menos que ya nos vayan a tachar de subespecie, pero no podría ser pues no es ninguna separación biológica/genética que nos separe, simplemente son modos distintos de pensar y modos distintos de ver las cosas. Qué horror vivir un mundo en que todos somos iguales, y pensamos igual (bueno, de hecho es a lo que quiere llegar nuestro gobierno y medios de comunicación, para tenernos mejor controlados). Mi papel como miembro de dos comunidades minorías en la sociedad mexicana, es ayudar a fomentar el cambio, sea como sea, hacernos respetar, nuestro trabajo, nuestra vida, no hay porque hacer las cosas en secreto si bien podemos estar orgullosos. Ya quedara en mí y mi futuro, poder inculcar un pensamiento liberal, abierto y con fundamento para sobrellevar la actividad diaria de esta sociedad de la cual, quiera o no, soy parte al igual que usted mi estimado lector.
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